La fecha de este Jueves, 12 de Septiembre, será recordada por todo el pueblo de Lorca. Ya que no solo se conmemora el XVI Aniversario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora la Santísima Virgen de la Amargura, en la Plaza de España de Lorca, sino que además el Paso Blanco recupera por completo su sede tras dos años de intensos trabajos de rehabilitación.
Para la celebración de este acto, la calle se vistió de gala: Los balcones engalanados, numerosos reporteros vestían las fachadas más próximas a la Iglesia, y la de Santo Domingo parecía recibir al Viernes Santo. Por si todo esto fuese poco, toda la calle se cubrió de una alfombra de pino y romero.
En el interior, la Capilla del Rosario descubría el resurgir de sus daños, desde aquel fatídico 11 de Mayo.
Pudimos contemplar numerosas mejoras, como son: una nueva iluminación, un nuevo suelo de mármol blanco con el escudo del Paso Blanco bajo la Cúpula, y la completa recuperación, tanto estructural, como de acabados, de la sede de la Cofradía más antigua de nuestra ciudad.
Además, se han recuperado dos frescos en las primeras capillas laterales, descubiertos en las labores de rehabilitación.
Para la reapertura de la Iglesia y la conmemoración de dicho acto, los bancos de madera, que habitualmente presiden la nave central de la Capilla, fueron sustituidos por unas preciosas sillas de metacrilato, que dejaban ver, a través de ellas, el maravilloso resultado de las obras llevadas a cabo.
Para la celebración de este acto, la calle se vistió de gala: Los balcones engalanados, numerosos reporteros vestían las fachadas más próximas a la Iglesia, y la de Santo Domingo parecía recibir al Viernes Santo. Por si todo esto fuese poco, toda la calle se cubrió de una alfombra de pino y romero.
Además, se han recuperado dos frescos en las primeras capillas laterales, descubiertos en las labores de rehabilitación.
Para la reapertura de la Iglesia y la conmemoración de dicho acto, los bancos de madera, que habitualmente presiden la nave central de la Capilla, fueron sustituidos por unas preciosas sillas de metacrilato, que dejaban ver, a través de ellas, el maravilloso resultado de las obras llevadas a cabo.







