13 feb 2013

EL CRISTO DEL RESCATE EN EL PASO BLANCO

Hoy, Miércoles de Ceniza, queremos realizar éste reportaje como un homenaje al Cristo del Rescate ya que ésta noche, se celebra una misa en su honor a las 20:45 en la antigua iglesia de Santo Domingo, sede del Museo de Bordados. 
En ésta entrada os vamos a hablar brevemente del Estandarte del Cristo, realizado por el insignie pintor Manuel Muñóz Barberán y de la escultura del Cristo, obra del imaginero José Sánchez Lozano.


LA FIGURA DE MUÑÓZ BARBERÁN
La figura de Muñóz Barberán para Lorca y su Semana Santa en general, y para el Paso Blanco en particular, daría para escribir muchas entradas, que esperamos poder ir elaborando con el paso del tiempo. Hoy, únicamente, queremos centrarnos en una de sus obras. Se trata del “Estandarte del Cristo del Rescate” una pieza muy especial que queremos destacar hoy, Miércoles de Ceniza, por lo especial del día que nos ocupa.
Si se puede calificar la obra pictórica de Muñoz Barberán de algo, es sin duda de tener un estilo suelto y expresionista. Éstas características quedan reflejadas en las piezas que dirigió durante su dirección artística dentro del Paso Blanco, pudiendo ser fácil distinguir qué bordados son aquellos que salieron de su ingenio.


ESTANDARTE DEL SANTÍSIMO CRISTO DEL RESCATE


Como bien hemos dicho, es obra y diseño del pintor Manuel Muñóz Barberán. Fue estrenado en el año 1974. Si por algo destaca esta pieza es por la técnica que se utiliza para la elaboración de las sedas. Estamos ante una obra bordada enteramente con puntos en sentido horizontal. Ésta factura, consigue crear una atmósfera de divinidad y un ambiente sobrenatural que es aumentado por el trabajo y el juego de las tonalidades.

Medallón central
Pictóricamente, nos encontramos ante una figura, la de Cristo, recreada a contraluz, ya que es iluminada por la parte posterior para conseguir la aureola divina. Esta iluminación ofrece ricos contrastes de claros y oscuros que son recreados con el bordado de una forma impecable y además consigue, únicamente con éste recurso, dotar al bordado de una fuerte tridimensionalidad.

Iconográficamente hablando, el estandarte está lleno de simbología. El medallón central recrea el momento del Prendimiento de Cristo en Getsemaní, y es por eso que aparece su figura con la cuerda al cuello, como símbolo de lo sucedido en el Huerto de los Olivos. Además no es indiferente la paleta cromática escogida, ya que los tonos “morados” son símbolo de la penitencia que Cristo sufrió. 

Estandarte completo
Pero los elementos simbólicos no se quedan únicamente en el medallón central, sino que toda la greca de oro que orla la figura de Cristo, está llena de ellos. De ese modo, la propia forma del medallón y el marco que lo rodea, es una clara alusión a la corona de espinas, tanto por la forma, como por el uso de elementos en la greca que recuerdan las espinas. Y es que éste elemento de la pasión está presente en el resto de la decoración en oro del bordado, junto a la decoración en forma de cuerda, que enfatiza el momento que quiere representar el estandarte, y que es el reflejo de la figura escultórica a la que precede: la soledad del Prendimiento de Cristo.



ESCULTURA DEL SANTÍSIMO CRISTO DEL RESCATE:
Santísimo Cristo del Rescate en su salida la noche de Jueves Santo.
La Talla del Santísimo Cristo del Rescate es una obra salida de la gubia del escultor José Sánchez Lozano. La obra escultórica es de 1985 y se encargó para sustituir al antiguo Cristo de Medinaceli. Es la última escultura realizada por el artista imaginero, ya que el encargo se produjo estando ya retirado, a la edad de 81 años. Una excepción que se produjo por el cariño que Sánchez Lozano tenía hacia la Cofradía Blanca y por el orgullo que sentía de que una de sus mejores imágenes fuera la titular del Paso Blanco, hablamos de la escultura de Ntra. Sra. la Virgen de la Amargura. Se trata de una imagen de vestir que,  iconográficamente, bebe de las representaciones de los Cristos de Medinaceli y capta el momento del prendimiento de Cristo. Los elementos que destacan de ésta escultura son sin duda la expresión del rostro y el trabajo en las manos. Está portada por 84 costaleros y es escoltado por la Legión.

Rostro del Santísimo Cristo del Rescate
Cristo aparece coronado de espinas, recreada dicha corona en tonos dorados. Cuando se produjo el momento del prendimiento en Getsemaní, Cristo aún no había sido coronado, pero es habitual encontrar ésta representación como símbolo de lo que va a acontecer en un futuro próximo. Por ello en la mayoría de los casos la representación de la corona se suele hacer en tonos dorados, casi como si de una aureola divina se tratara. 

La escultura tiene fuertes influencias del estilo salzillesco, del que José Sánchez Lózano es fuerte deudor, pese a ello, su policromía y tratamiento son mucho más dulces. Aun así la expresión en el rostro está muy presente. Su mirada caída y profunda, está cargada de un fuerte dramatismo y compasión  “(…) no se haga mi voluntad, sino la tuya (…)” Lc 22, 42.

Detalle de las Manos
El trabajo de las manos es de especial mención, aparecen entrelazadas y están tratadas con un gran verismo; son protagonistas de la representación, ya que en ellas se ata la cuerda que apresó a Cristo y que inició su Pasión y Muerte. La cuerda que se utiliza es de hilo de oro y con el movimiento de las andas, aporta movimiento y realismo al conjunto.

ÁLBUM PICASA:

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